“Así que para armar mi equipo de innovación necesito a la gente más creativa y brillante, ¿no?”, me preguntó. “Meeeeeh… nop”, le dije.
Necesitás gente querible y camiseteada con la organización. Esto es por plata, pero es más que por plata.
Es por propósito, por tener la chance de contribuir y por la sensación de renovación. Por hacer una diferencia. Por la camiseta.
Si además son brillantes y creativos, mejor. Pero que sean queribles. Y respetados por sus contribuciones.
Porque se tienen que llevar bien y apreciarse. Van a vivir juntos muchos altibajos.
Se metieron en flor de baile…
Por Emilio Oteiza.
Consultor y docente en innovación. Fundador de Ignite – Consultoría en Innovación y Diseño. Dirige el Programa de Innovación en UCU Business School.